Esta tecnología permite una captura realista tanto en términos geométricos como de textura que permite apreciar detalles y realizar mediciones de volumen, área y distancias de forma digital.
Un aspecto muy importante para los arqueólogos y que también ha sido considerado, se trata del contexto en el que las diversas piezas se encuentran depositadas en el lugar. Para ello, los científicos han recurrido a la tecnología y están utilizando “modelos digitales tridimensionales” o “modelos digitales 3D”.